Y entonces despierto y veo tu amplia sonrisa, tus ojos y tu pelo oscuro frente a mí, estoy mirándote sin otra preocupación más que la de no poder verte al pestañear. Pasan los segundos despacio, se oyen sonidos de fondo, muy tenues; puedo oír tu respiración, como inspiras y luego expulsas el aire despacio evitando hacer ruido. No puedo dejar de imaginarme y recordar momentos a tu lado, instantes juntos dignos de no ser olvidados. Puedo ver como los rayos del sol se cuelan por la ventana, ya es de día. Ya no puedo hacer nada más que esperar a que vuelva a ser de noche para que así pueda volver a amanecer junto a ti.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Llueve mansamente y sin parar, llueve sin ganas pero con una infinita paciencia, como toda la vida. Tras la ventanilla se ve difusa la casa...
-
Yo un grado ni superior que ahora me convalida estudios básicos, ella una prestigiosa carrera universitaria. Yo una mañana tras otra limpian...
-
Fingimos ser locos sin comprensión. Nos hicimos pasar por dos enfermos. Olvidando primaveras, inviernos... Y del verano, quizás no merez...
-
El árbol dijo: -Mis hojas caerán. La flor dijo: -Mi color desaparecerá. El cielo dijo: -De azul pasare a gris. La hierba dij...
-
Admito que me pude tentar por los tópicos y dejarme llevar; en ocasiones hablé demasiado y sin pensar. Seguido me pido perdón por fallarme...

No hay comentarios:
Publicar un comentario