Cuando la estupidez agitó su barca y la locura salpicó en su cara iba dejándose llevar a la deriva sin esperar nada y sin pensar cuando volvería. Naufragio en aquellos ojos pudo ser la causa de tal inmenso oleaje, de tantas tormentas sin paraguas y tantas noches heladas en las que el calor te da la espalda. Entre la vegetación y numerosa fauna sigue viviendo atrapada en una isla para ella desierta aunque para él poblada. Aún espera que llegue con su nave a orillas de su triste playa, que la rescate y la lleve lejos donde el sol siempre salga, entre el mar y el cielo persiguiendo tan profunda marca. Y después de todo, ingenua marinera, sigue siendo ese capitán tu sueño.
11 de septiembre de 2014
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Doy un paso y me caigo, doy otro paso y me resbalo, doy un tercer paso y me tropiezo. Me mira la gente como alguien torpe, sus miradas dice...
-
Estaba dormida, con los ojos algo entreabiertos, soñando despierta o dormida, ya no recuerdo, cuando sin ningún aviso una gota cayó en mi ...
-
Y otra vez cansada de la vida, de tanto afloja y tira. De llevarme por las calles que no debimos transitar. Allí nombrarme alma en pena, do...
-
¿Quién no ha querido tener un superhéroe en su vida? Soñar en surcar los cielos de su mano y ver como lucha contra el mal. Yo puedo decir ...
-
Bienvenido a la estación de tu vida donde los trenes circulan sin horarios y los pasajeros no llevan billete. Tú no controlas los trenes ni...
