Acabada en una esquina deseando con miedo volverlo a intentar. Sé que no hay día que no encuentre tu nombre entre las páginas de mis libros. Intento lo desde hace tiempo pero no vivo y solo siento, dulce y punzante ausencia. Extraño cada parte de tu cuerpo, no te veo, extraño cada sonido de tu boca, no te oigo, no lo haré. Recuerdo lo que quiero sin querer, y no olvido. Guardo la certeza en que jamás te deseé pero te quiero y necesito como el aire que se adentra por mi cuerpo. Ahora y siempre las noches pasan lentas sin tus abrazos, ya hace frío y no te tengo pero quiero. Raudo y veloz sería el olvido de no ser por los recuerdos de los que no vivo donde veo cada día tu mirada pero no la siento. Cuando pase el tiempo y no vuelvas, pero no lo creo, pronto volverás siempre tan presente entre mis letras. Ignoro y a la vez desconozco el paradero de todas esas lágrimas que llevan tu reflejo áureo rojo. Añoro pero no deploro, quizás sí, no entiendo pero te quiero, quizás si.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Fui a la playa y se me cayó una lágrima al mar, me prometí a mi misma que cuando encontrase esa lágrima dejaría de quererte. Cuando menos...
-
Ha llegado el día, ese día en el que te miras y comprendes todo. Comprendes porque tantas noches sin dormir, comprendes porque tantas lágr...
-
Solo decirte que tu voz intimida, que en tono grave las palabras también animan. Gracias por estar ahí todos esos días, por esas noches med...
-
Esa línea idealizada que la niebla vuelve azarosa era su confidente muda cada vez que caminando con sus pies descalzos sobre moldeable are...
-
¿Amor, que es amor? Ni los seres humanos mismos saben a que, concretamente, llaman amor. No es ni sexo ni cariño, ni ambos fenómenos inte...

No hay comentarios:
Publicar un comentario