Decidí pagar por mi locura, pero no como aquel al que se le impone una condena sino como una inversión, un capricho dentro de la búsqueda expositiva de uno mismo. En ocasiones la mirada perdida fija su objetivo en razones que puedan explicarse en la sociedad, pero si hasta el negro que es la ausencia de color tiene tonalidades.
10 de abril de 2020
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
En un lugar de América, de cuyo nombre no quiero acordarme, perseguían a los cisnes con ferocidad Se acercaban a ellos sigilosamente en l...
-
Invadida por un sentimiento insular sobrenado a contracorriente, sin esfuerzo. Avance o retroceso a través del afluente. Rítmico, sonoro y ...
-
Este que debo enviarte es el mensaje más triste de toda mi vida, o solo puede que esta vieja chocha se haya levantado algo sentimental. En...
-
El árbol dijo: -Mis hojas caerán. La flor dijo: -Mi color desaparecerá. El cielo dijo: -De azul pasare a gris. La hierba dij...
-
Sofocado bajó las escaleras hacia la cocina, buscando a tientas la luz tropezó consigo mismo y subieron sus pulsaciones aún más. Seguía agit...
No hay comentarios:
Publicar un comentario