Ya no quiero tus besos de buenas noches ni tus caricias de buenos días. Tampoco quiero tus abrazos que no enfrían ni tus miradas que me hechizan. Adiós a esa magia del embrujo del amor que llaman los creyentes. Nunca más me bañaré en tus ojos salados de agua fría ni me perderé en ellos a la deriva. Se acabo el volver a visitar tus labios, no volveré a probarlos ni a dejarlos agrietados. Será la última vez que la conciencia pierda para encontrarla en tu colchón. Despidámonos, ya no habrá discusiones con sonrisas ni miradas con las que la cabeza perdía. Desde hoy no contaré los segundos lejos de tus manos. Pero solo desde mañana dejaré la mentira y la verdad guiará mi vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Llueve mansamente y sin parar, llueve sin ganas pero con una infinita paciencia, como toda la vida. Tras la ventanilla se ve difusa la casa...
-
Yo un grado ni superior que ahora me convalida estudios básicos, ella una prestigiosa carrera universitaria. Yo una mañana tras otra limpian...
-
Fingimos ser locos sin comprensión. Nos hicimos pasar por dos enfermos. Olvidando primaveras, inviernos... Y del verano, quizás no merez...
-
El árbol dijo: -Mis hojas caerán. La flor dijo: -Mi color desaparecerá. El cielo dijo: -De azul pasare a gris. La hierba dij...
-
Admito que me pude tentar por los tópicos y dejarme llevar; en ocasiones hablé demasiado y sin pensar. Seguido me pido perdón por fallarme...

No hay comentarios:
Publicar un comentario